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Instituto Portantorchas, San José, Costa Rica

Durante años el equipo timón de Raíces soñaba con llevar a cabo una conferencia completamente diferente, una que permitiera el mentoreo personalizado y la edificación mutua entre líderes experimentados que hubieran puesto en práctica los principios aprendidos de los congresos Raíces. Ese sueño se hizo realidad en enero del 2008 gracias al apoyo generoso del Instituto Portantorchas de Costa Rica.

El campus de Portantorchas es ideal para este tipo de conferencia: los edificios rodean un parque privado con un sendero largo, un campo de fútbol, mesas para picnic y un pequeño lago. Hasta hay un estanque con kois japoneses, una especie de carpa ornamental. En este sitio paradisíaco nos reunimos veinticinco líderes de once países para construir juntos conocimiento acerca de una variedad de temas, entre ellos la cosmovisión cristiana y los desafíos contemporáneos en el ministerio juvenil. En grupos pequeños identificábamos aplicaciones concretas para nuestros contextos específicos y nos apoyábamos uno a uno en tiempos de oración y mentoreo.

Las conversaciones que llenaron aquellos días me mostraron que el proceso de trabajar sobre este material ha formado en mí algunas convicciones sobre la iglesia que ahora me parecen tan básicas que me sorprende cuando alguien más las ve como novedosas.

Hay mucho que todavía no sé acerca de la iglesia, pero a continuación comparto tres cosas de las que estoy segura.

1) La Iglesia no es un edificio sino es el pueblo de Dios que se reúne para estar en contacto con Él y con otros creyentes para luego salir a infiltrar el mundo con el Reino de Dios
No ha sido fácil para mí llegar a un entendimiento de la iglesia porque por mucho tiempo los detalles de las instituciones y los rituales me distrajeron de su esencia. Pero ahora que me es claro que el ritmo de juntarnos para adorar a Dios y luego salir a servir cuadra perfectamente con el patrón que Jesús llamó “toda la ley y los profetas” —amar a Dios y a nuestro semejante—la frase “ir a la iglesia” me molesta aun más que antes. Confieso que a veces yo misma lo digo porque es mas cómodo que decir, por ejemplo, “Nos vemos después que adoremos con la iglesia” sin embargo creo que nos hace daño hablar acerca de un edificio como si fuera “la iglesia” y aun más daño creerlo.

2) La Iglesia no es una congregación, ni siquiera una denominación, sino es el Cuerpo de Cristo en su totalidad, disperso en cada lugar y grupo étnico
En Efesios 4 Pablo enfatiza la unidad y vinculación del cuerpo de Cristo: Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu…. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro. Una de las implicaciones es que los dones y habilidades que Dios le da a las partes variadas del cuerpo tienen el propósito de edificar a la totalidad del cuerpo y no sólo a aquellos individuos que forman parte de una determinada congregación local, denominación, ciudad, país o pueblo étnico.

En su libro La iglesia distribuida, Joel Hunter nos ayuda ver que si usamos nuestros dones solamente para nosotros mismos o si menospreciamos lo que ofrecen los demás, no solamente entorpecemos el funcionamiento del cuerpo sino que tambien nos privamos de una fuente de gran gozo.

Los cristianos tradicionales probablemente no se dan cuenta que el término “iglesia local” es casi un sinónimo de “isla”. La mayoría de las congregaciones se preocupan tanto por satisfacer las necesidades de aquellos que se encuentran dentro su edificio que han olvidado el potencial del amor. Tal y como el hermano mayor de la historia del hijo pródigo (Lucas 5:11-32) —fiel, pero santurrón— los grupos que se enfocan demasiado en sus propios logros territoriales pierden la celebración más amplia. Queda muy corta nuestra felicidad si la limitamos a lo que ocurre dentro de las paredes que hemos construido. (p. 47)
Nahum me ayudó a entender mejor lo anterior con una observación que hizo después de algunos días de caminata por el Camino de Santiago en el norte de España. Mientras caminaba y descansaba en las hosterías a lo largo de la ruta de la peregrinación, Nahum se cruzó con toda clase de personas: algunas entablaban conversaciones con otros peregrinos, ajustando su paso con el fin de pasar juntos unas horas o hasta días; mientras que otros monitoreaban su progreso meticulosamente con un GPS (Sistema de Posicionamiento Global), verificando su paso preestablecido y su rendimiento diario. Debido a que es licenciado en ingeniería de sistemas, Nahum admiraba la planeación y los dispositivos de alta tecnología, pero, también notaba que, aunque esos individuos probablemente terminaron la peregrinación alcanzando sus metas específicas, se perdieron de lo mucho que la experiencia les podía ofrecer por no relacionarse con otros.
3) La Iglesia, lo mismo que Dios, es tanto una, como muchas

Aquellos que hemos crecido en un ambiente cristiano podemos olvidar cuan sorprendente es el concepto de Trinidad. Como dice el Credo de Atanasio,
Veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y la Trinidad en la unidad; no confundiendo las personas, ni dividiendo la sustancia. Una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo. Pero una sola es la divinidad del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; igual es la gloria, y coeterna la majestad.
No sé tú, pero me cuesta concebir un ser que es a la vez singular y plural, tres y uno, así que generalmente ni siquiera lo intento. Pero, me doy cuenta que por no pensarlo, no he afrontado la manera en que el cuerpo de Cristo también es uno solo y muchos al mismo tiempo y de hecho solamente después de pensar en estos términos, me di cuenta que no es por nada que Israel fue una sola nación formada por doce tribus.

El mundo natural está lleno de organismos compuestos de distintos elementos fácilmente identificables que llevan a cabo funciones únicas y específicas, pero que no tienen una vida independiente de los otros elementos: las partes del cuerpo son el ejemplo clásico. Aunque intuitivamente entendemos la relación entre la unidad y complejidad en los organismos naturales, por alguna razón cuando se trata de la iglesia tendemos a confundir unidad con uniformidad (Gracias Margi McCombs por esta aclaración tan importante): queremos que la gente piense, alabe y trabaje como nosotros.

Prende mi cerebro cuando corro por lo cual me alegré cuando Marco dijo que estaría bien llevar a cabo nuestra conversación mientras corríamos por los terrenos de Portantorchas. Marco tiene el hábito de hacer preguntas fantásticas y en este recorrido sus preguntas me llevaron a pensar en mi experiencia trabajando con Raíces, un movimiento verdaderamente orgánico. Me es más natural y más fácil relacionarme con personas que piensan como yo, pero poco a poco estoy aprendiendo que tanto mi vida como mis proyectos son más débiles cuando no salgo de mi zona de confort y permito la entrada de quienes ven las cosas de manera diferente. Por ejemplo los miembros del equipo internacional de Raíces somos son notablemente diferentes en términos de trasfondo, temperamento, dones, y las actividades que realizamos en un año, pero aun así podríamos ser un equipo todavía más fuerte si hubiera más variedad, por ejemplo si tuviéramos alguien a quien realmente le gustara la administración.

Uno de los Principios de la Comunidad que enseña Margi McCombs es: “La diversidad dentro de la unidad es necesaria para tener una comunidad sana”. En mis relaciones he visto que mi conciencia de mi necesidad de resto del cuerpo, aumenta mi aprecio para las otras partes, lo cual me da más tolerancia por nuestras diferencias y las disonancias que crean.

4 comentarios:

RUBÉN GÓMEZ CUENCA dijo...

He leido hasta aqui y estoy muy contento por hacerlo. Tus reflexiones me ayudan a ser mas tolerante y dispuesto a aprender de todos a la vez que amplian mis ideas sobre la iglesia, aunque he de reconocer que cada dia soy mas consciente de lo que me queda aun por entender este termino

annette dijo...

Me alegra tanto que alguien haya llegado hasta aqui :-) y aun mas que te haya sido util. Tambien me doy cuenta dia tras dia que tanto me falta por entender y por vivir Iglesia. Es un lujo encontrar otros que estan adiestrandose en el uso de la brujula porque han salido de la "caja" y van en camino hacia el mismo destino.

Ysabel dijo...

Gracias Annette, realmente me ha servido mucho el leerte, he sido desafiada a cada que leía, una buena ilustración de la iglesia como brújula y su centro que es la biblia, entendiendo a la iglesia no como un edificio ni un lugar, sino La iglesia=nosotros. Muchas bendiciones que nuestro amado Dios te siga usando a ti y Tim con los jovens y adolescentes.
Saludos
Ana

annette dijo...

Ana...
Te felicito por haber llegado hasta el final del libro. Gracias por tus notas de animo y bendicion. !Que Dios te ayude a ser la iglesia que en la que añoras participar!

 
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La Iglesia Portatil por Annette L.B. Gulick es protegido bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0.